Crónica de un terrible aguacero
Hoy el cielo no me inspira nada bueno, en la mañana estuvo radiante, pero al llegar a la cada al mediodía, se obscureció con una velocidad casi imperceptible.
Debo confesar que tenía tiempo sin verle. A veces cometemos el error de tomar por sentado muchas cosas, no sólo el clima. Al observarlo ese mediodía, noté un bulto en su mejilla. Lamentablemente mis sospechas se confirmaron al acercarme, tiene un tumor y ni siquiera él se había dado cuenta.
Las nubes han formado manchas opacas en el lienzo celeste y yo no puedo creer que uno de mis seres queridos tenga su vida pendiendo de un hilo.
Ya se fortalecen los nubarrones y el cielo se obscurece aún más. suenan los primeros truenos, las gotas ya saludan el solar de las casas y parece que toda esperanza está perdida.
Debe haber algo que yo pueda hacer. Busco por Internet y encuentro demasiadas páginas dobre métodos para reducirlo, qué medidas tomar para llevar una vida normal, cómo deben reaccionar los familiares, y la lista sigue interminablemente.
El cielo nada que aclara, parece como si la lluvia se devolviera al caer y recargara nuevamente las nubes.
Lo veo y no puedo dejar de pensar en su agonia, por momenticos parece que le duele, que se quejara en silencio, como si no supiera expresar el profundo dolor que le causa.
Lamentablemente, el tumor es muy grande y parece que después de hoy, el cielo no se despejará ni la luz del sol iluminará nuevamente su rostro. No hay más nada que hacer sino esperar, al final sólo me quedará extrañar a mi pececito.
Escrito con mucho cariño para Lulú
Soy una Goldfish Oranda Azul y me tienen muy consentida en mi acuario. Me encanta devorar mi papilla de arvejas y como soy glotona, a veces me dejan ayunando y no me gusta para nada ;)



